Archivos por Etiqueta: madrid

101 cuentas pendientes con Madrid

19 oct

Por Amaia Arregi

Sabía yo que las to do list tenían que extrapolarse a todos los aspectos de la vida…

Tengo una libreta de notas llena de listas do not forget para las maletas y el móvil llenísimo de alarmas para acordarme de comprar leche o para que no se me pase el último capítulo de Gandía Shore.

Y ahora os va a parecer que cambio de tema radical, pero no. Resulta que llevo año y medio viviendo en la capital del reino, con sus churros y sus porras, sus putas en Montera y sus acampadas en la Puerta del Sol.

18 meses, 547 días, día arriba día abajo, en los que no he hecho ni la mitad de la mitad de lo que debería haber hecho, que es lo que pasa cuando una es más de sofá que de asfalto.

Para quienes nos cuesta un poco más mover el culo, desde Viviendo Madrid nos lo han puesto fácil, sencillo y para toda la familia. Han creado una lista llamada 101 cosas para hacer en Madrid antes de morir, una to do list en la que no falta de na.

Tomen nota señores, que yo me he dado cuenta de que tengo unas cuantas cuentas pendientes con Madriz, con z:

1. Ver los jardines de la Puerta de Atocha
2. Ver el monumento en memoria al 11-M
3. Ver la escultura del Ángel Caído
4. Ver el Palacio de Cristal
5. Montar en Bici por el Retiro
6. Montar en barca en el estanque
7. Posar para la foto delante del Oso y el Madroño
8. Pasear por los Jardines de Cecilio Rodríguez
9. Ver la fuente de la Cibeles
10. Subir a la azotea del Circulo de Bellas Artes
11. Pasear por la Gran Vía
12. Disfrutar de un musical en uno de los teatros de la Gran Vía
13. Ir de compras a la Calle Preciados
14. Ver la puerta de Alcalá
15. Disfrutar de un dulce en “la Mallorquina”
16. Tomar las uvas en nochebuena en la Puerta del Sol
17. Comer un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor
18. Ver la estatua de Eloy Gonzalo en la Plaza del Cascorro
19. Caminar por el Rastro en cualquier mañana de domingo
20. Tomar una ración de patatas bravas en el mítico “Las Bravas”
21. Visitar a Don Quijote y a Sancho en la Plaza de España
22. Ver el atardecer desde el mirador del Templo de Debod
23. Ver el “Guernica” de Picasso en el Museo Reina Sofía
24. Disfrutar de las grandes obras de arte del Museo del Prado
25. Ver la colección de Bonsáis que hay dentro del Real Jardín Botánico
26. Tapear en el recién reformado Mercado de San Miguel
27. Visitar el Palacio Real y la Plaza de Oriente
28. Pasear por los Jardines de Sabatini
29. Comer en el mítico “Chino Subterráneo”
30. Pisar el Km. 0
31. Visitar el Museo Sorolla
32. Admirar Plaza de la Villa
33. Visitar el Valle de los Caídos
34. Tocar el césped del Santiago Bernabeu
35. Disfrutar del buen jazz del Café Central
36. Rodearte de famosos en el Museo de la Cera
37. Ver todo Madrid desde las Tetas de Vallecas
38. Pasear por el parterre del Palacio de Aranjuez
39. Visitar el Monasterio de las Descalzas Reales
40. Ver las cuatro torres desde la estación de Chamartin
41. Disfrutar de una buena cena hindú en el barrio de Lavapies
42. Empezar el día con unos Churros en la Chocolatería San Ginés
43. Empezar un pelea de bolas de nieve con un desconocido
44. Ver la cúpula resplandeciente del Edificio Metrópolis
45. Disfrutar del skyline de Madrid desde el Teleférico
46. Descubrir las joyas ocultas del Museo Thyssen
47. Descubrir parte de nuestra historia en el Museo de America
48. Montarte en el Tren de la Fresa que sale del Museo del Ferrocarril
49. Encontrar algo original para regalar en el Mercado de Fuencarral
50. Dar un paseo por el Parque Tierno Galván
51. Pasar el día en el Escorial
52. Ver el Palacio Real desde el Campo del Moro
53. Admirar los murales de la Casa de la Panadería
54. Visitar la Catedral de la Almudena
55. Visitar Las Ventas
56. Salir de copas por Chueca y Malasaña
57. Ver la Puerta de Toledo
58. Ver la Gran Vía de noche
59. Leer en un banco de la Plaza de Colón
60. Fotografiar las Torres Kio tumbado en la acera
61. Admirar el jardín vertical del Caixa Forum
62. Visitar la Capilla del Obispo en la Plaza de la Paja
63. Tomar una cañas en una terraza de la Latina
64. Probar un jugoso pollo asado de la Casa Mingo
65. Subir al “Abismo” del Parque de Atracciones
66. Rugirle a los leones delante del Congreso de los Diputados
67. Ver los frescos de Goya en la Ermita de San Antonio de la Florida
68. Ver la plaza de Neptuno
69. Admirar los escaparates de la Calle Serrano (si puedes, compra)
70. Posar para la foto con la Gran Vía de fondo
71. Visitar la Sierra de Madrid nevada
72. Ver Madrid desde el Cerro de los Ángeles (altura, 666 metros)
73. Disfrutar de una película en los pocos cines que quedan en la Gran Vía
74. Descubrir la historia del Metro en el Andén Cero
75. Ver la Plaza de Oriente desde el balcón de Opera
76. Pasar el día con los héroes de tu infancia en el Parque Warner
77. Visitar la casa en la que nació Cervantes (Alcalá de Henares)
78. Recorrer el Anillo Verde Ciclista
79. Ver el cielo estrellado en el Planetario del Tierno Galván
80. Visitar la basílica de San Francisco el Grande
81. En un día despejado, subir al Faro de la Moncloa
82. Ver las crías recién nacidas de Oso Panda en el Zoo
83. Cazar Zombies en la Linea 6 a las 8 de la mañana
84. Pasear por la Casa de Campo
85. Buscar piso de más de 30 metros cuadrados
86. Perderte por Madrid
87. Correr una maratón
88. Comer un buen plato de Cocido Madrileño
89. Llevar los niños a ver los títeres del Retiro.
90. Colaborar con una ONG en la puerta de la FNAC
91. Quedar con viejos amigos para tomar un café
92. Organizar un picnic urbano en la Plaza de España
93. Descubrir la Plaza Dos de Mayo. Origen de la Movida.
94. Construir un muñeco de nieve en el parque del Retiro
95. Disfrutar uno de los conciertos del Palacio de Deportes
96. Visitar la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre
97. Esquiar en el Snowzone de Xanadú. Cuando quieras.
98. Buscar el mejor Mojito de Madrid.
99. Disfrutar del abundante Arte Urbano
100. Vivir una Noche en Blanco
101. Hacerlo todo de nuevo. Esta vez, en compañía.

:)

Helados en un día de peli y manta

5 dic

Por Amaia Arregi

Ayer fue un día como para quedarse en casa con la manta roja de Ikea en compañía de alguna película infumable de Antena 3. Definitivamente era un día de esos, pero yo decidí ponerme rebelde, que me gusta a mi tirar por el sendero de lo prohibido, y me fui de paseo con mi novia María.

Después de callejear por el centro de la mano y gastar un poco de nuestro dinero en trapos, fuimos a cenar a Lolina (Calle del Espíritu Santo, 9), lugar que os recomiendo. El sitio es así como muy yeyé, tan yeyé que suena Conchita Velasco mientras cenas. El servicio muy rápido y los precios bastante baratos.

El postre lo dejamos para más tarde, aunque no demasiado ya que el local al que le habíamos echado el ojo está justo al lado. Como una Frankfurt y unos nachos 4 quesos eran muy pocas calorías para el body, o eso decidimos nosotras, pensamos que ¿por qué no meterse un batido de cholocate entre pecho y espalda? Pues nada, a TM Burger & Fries ((Calle del Espíritu Santo, 7) que nos fuimos. Puedes tomarte lo que quieras allí mismo o, si lo prefieres, te lo ponen para llevar. Bueno, bonito y barato.

Nosotras nos cogimos los batidos para llevar y no sé si fue muy buena idea. Estaba más frío el batido que el ambiente en sí. Y entonces me acorde de tres cosas: primero, de que las bicicletas son para el verano, o eso decía Fernando Fernan Gómez; segundo, que, efectivamente ayer era un día de peli y manta; y tercero, de la nueva campaña gráfica de Magnum Temptation.

Siempre he pensado que los helados son sólo para verano o, como mucho, para hacer sorbetes, pero la verdad es que viendo las gráficas te dan ganas de comerte 3 seguidos.

La campaña es de la agencia Lola y consiste básicamente en explotar, literalmente, los helados para mostrar todo lo que llevan dentro.

Os dejo las gráficas y el making of de la campaña.

Buen lunes :)

PD: más fotos del paseo aquí

Euskadi-Madrid connection, by Renfe

20 oct

Por Amaia Arregi

La semana pasada me marque un viaje de los de vuelta a casa pero sin ser navidad. Aprovechando que el miércoles era fiesta y tenía un par de días libres, llené mi maltrecha maleta con la ropa de verano y cogí un tren con rumbo a mi tierra de verdes pastos y ríos de color sobrenatural.

Total, que llegué al tren y me encontré con un reposacabezas de esos en los que no te quieres apoyar por si tiene piojos o dragones incrustados en alguna de sus fibras sintéticas y que, por si eso no fuera suficiente, a poco que te acerques a ellos te ponen el pelo que ni la Duquesa de Alba. Peeeeero, siniooooooore, esta vez no eran como lo clásicos blancos sosos con el logo de Renfe de siempre de toda la vida, no sinior, eran distintos.

Resulta que la Renfe ha ampliado la frecuencia en su línea Gasteiz (Vitoria) – Madrid y ha decidido promocionarlo decorando los reposacabezas de una manera un tanto curiosa, uniendo de una forma tan sencilla como rebuscada los rasgos culturales más típicos de estos dos puntos del planeta. Aquí os muestro las gráficas con los diseños, que muestran lo más typical Madrid con una tipografía aún más typical Euskadi:

Por cierto, no sé si viene a cuento pero también os cuelo está otra gráfica de cuando la Renfe decidió que también nos iba a llevar a Barajas desde Chamartín, y de ahí a Tokio:

Bonicas, ¿que no?

Yo corazón VINTAGE

18 oct

Por María Osma

María- Mamá, ¿se puede saber por qué has tirado toda la ropa de cuando eras joven?
Mamá- Hija, como comprenderás no voy a guardar la ropa de cuando tenía veinte años.
María- ¿Puedes llamar a la abuela y preguntarle si puede haber algo en los armarios de su casa?
Mamá- Anda ya María, a ver si te crees que la abuela no va a haber hecho limpieza…
Jo María, a ver si encuentro las fotos, yo tenía unos pantalones igualitos a los que te compré ayer en Zara.

¿Qué nos pasa? ¿Por qué tenemos esas ganas descontroladas de comprar aquel bolso que se asoma desde un escaparate de una tienda repleta de ropa de segunda mano? ¿Qué necesidad hay de comprarse una chaqueta que sabes a priori que la ha llevado otra persona, si es que no han sido dos o tres?

No sé si con motivo de la crisis o del decir que ya está todo inventado, surge la necesidad de acercarse a este tipo de tiendas con olor añejo que llaman a comentar con tu amiga de turno, que esa ropa era la que llevaba tu madre o que tú tenías una camiseta “beisbolera” igual cuando tenías cinco años.

Sin duda lo artesanal, lo usado, lo exclusivo y ese vestido que hace diez años con aires “chanelescos” costaba sesenta euros y que lo compras por diez, se lleva.

En tiempos en los que las cosas se crean con fecha de caducidad y en tiempos en los que el exceso de oferta provoca rechazo, la temperatura de la segunda mano hace estallar los termómetros de la moda.

Sea como fuere, Madrid se sube al carro de lo vintage creando toda una ruta de tiendas que merece la pena descubrir…

Paseando por el súper mega moderno barrio de Malasaña nos topamos con varias de las tiendas que parten la pana en esto de lo vintage.

Retro City (Calle Corredera Alta de San Pablo, 4) sudaderas Adidas a go gó y Converse a buen precio.

El Templo de Susú (Calle Espíritu Santo, 1) sin duda la mejor tienda de segunda mano de Madrid, bolsos, bisutería, jerséis de lana. Bueno, bonito y barato.

Magpie (Calle Velarde, 3) Monturas de gafas, bolsos, tocados… un espacio grande en el que perderse encontrando gangas de todas las décadas. Si quieres cotillear,tienen web www.magpie.es

The Storage (Calle Velarde,6) Desde las cazadoras vaqueras hasta los vestidos de los años veinte sin olvidar “las beisboleras”. Si algo está roto, te lo arreglan, que para eso tienen máquina de coser.

La Mona Checa (Calle Velarde,2) Ambientada en un circo del año de la pera cual película Como agua para elefantes, las prendas están colocadas por colores. Puedes encontrar camisas de encaje, chupas de cuero y lo mejor, cámaras soviéticas.

Fotos: Amaia Arregi, un beso para ti.

el fin del mundo es cuestión de tiempo

29 sep

Por Amaia Arregi

Hace unos días, a mi querida compañera María le tocó hacerse unos análisis de sangre con todo lo que ello implica: levantarse bastante antes de lo extrictamente necesario, ayunar, sufrir un poco, ponerte una tirita en un lugar absurdo, comprarte la revista más gorda del kiosko y ponerte fina Josefina a desayunar en algun sitio donde den bollería poco sana y batidos de chocolate ricos en calorías.

Total, que me desperté yo de mi letargo mientras aquí mi amiga se leía la Vogue y me la restrasmitía via Whatsapp cuando, de repente, un mensaje de indignación inundó la pantalla de mi smartphone de piedra: había topado el nuevo anuncio de Lotus.

Vamos a ver, cómo decirlo… la pieza esa para mear y no echar gota, lo que viene a ser un “pero qué pasa, ¿qué invento es esto?” de la Montiel.

Es que no sé ni por dónde empezar. No sé si me asusta más la tipografía del pasaje del terror en amarillo o que los rayos se coman El Palacio de las Telecominicaciones mientras la Cibeles sigue emanando agua como si nada y La Puerta de Alcalá se echa la siesta ahí al fondo. Y lo más inquietante no son dedos morcilleros de la Carbonero, que también, sino el hecho de que el anuncio en sí parezca un co-branding entre Scottex y Lotus, porque ya me dirás tú que pinta el perro ahí.

En fin señores, que el mundo puede acabarse en 2012 o cuando al cosmos le de la gana, pero el buen gusto no, por Dios, ¡el buen gusto no!

¡Eh! Pero remember, enjoy every second!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 288 seguidores

%d bloggers like this: