Por Amaia Arregi
Hello my friends, hi my friends, if you’re looking for la fiesta, welcome to the party. Volvemos con diseño renovado y con intenciones de no abandonaros durante largas temporadas como venimos hacienda hasta ahora, palabrita del niño Jesús.
Como muestra de agradecimiento por seguir estando ahí y por ser fanses incondicionales de esta comunidad de jolgorio y fascinación, os traigo un post de películas recomendadas para que os caguéis un poco menos en la puta que parió al temporal y a la subida del IVA.
¿Por qué? Porque son pelis de ver tirado en el sofá engullendo palomitas de marca blanca hechas en el microondas y pasaditas de sal. Vamos, que no hace falta que te calces las Hunter y vayas a gastar los cuartos al movie theater, porque os lo traigo todo mascadito (mis perdones desde aquí a la industria del cine, pero no está el tiempo como para pisar la calle, ni el bolsillo para tirar cohetes).
1. Liberal arts.
De los creadores de HappyThankYouMorePlease y compartiendo protagonista masculino, llega Liberal Arts. La típica historia de amor imposible entre un treintañero con la vida resuelta y una universitaria teen recién salida de la edad del pavo.
Él es Josh Radnor, quien ha sido, es y siempre será, Ted Mosby, y ella es Lizzie Olsen, quien ha sido, es y siempre será, la hermana pequeña de las Olsen twins. Juntos hacen una pareja entre entrañable y graciosa… Fíjate, casi igual que la que forman Mary Kate Olsen y Olivier Sarkozy.
Una peli entretenida, graciosa y sin happily ever after contra todo pronóstico, ni falta que hace.
2. Celeste and Jesse Forever
Celeste and Jesse Forever es, para empezar, un título que sueña a coña y a historia de quinceañeros enamorados, pero no.
La peli narra la historia de una pareja que se separa después de 6 años de matrimonio y a pesar de ello siguen siendo amigos inseparables, como Chenoa, que se lleva bien con todos sus ex.
Pero por mucho que diga Chenoa, no se puede estar en misa y repicando, así que él encuentra a otra y ella… pues ella se muere de rabia y emprende un camino en busca de sí misma.
Una historia predecible e impredecible a la vez, ni profunda, ni superficial, que no te dejará indiferente, o te encanta o la odias, como a Chenoa.
Nobody Walks tiene como protagonista a Martine, una cineasta neoyorkina que se tira a todo lo que se mueve y llega a una familia de la costa oeste para completar su extraña película sobre insectos.
A pesar de ser la previsible historia de una veinteañera que se planta en una casa ajena y perturba la paz familiar, merece la pena sentarse a verla.
Ah, os voy a ahorrar 5 minutos de Google: antes de que os matéis a pensar de qué os suena la protagonista, os diré que es Olivia Thirlby, la mejor amiga de Ellen Page en Juno, historia con la cual Nobody Walks guarda bastante similitud.
Saludos a Chenoa.


















